Poesías

Un canto del corazón


Planta y aguaen las montañas

Montañas azules en el horizonte

¿Quién no las puede divisar?

Están ahí, grandes e impotentes

que no se las pueden dejar de mirar.

 

Los pájaros cantan alegremente

subidos en sus árboles están

estos verdes y frondosos

les dan un sitio para observar.

 

Observan a las personas que caminan

por el parque y a ningún lugar

disfrutando de este cielo

que a punto de ponerse está.

 

Colores a millones lo cubren

rosa, amarillo, naranja, rojo

está todo tan bonito

que a quién no le parece hermoso.

 

La naturaleza nos de vida, nos da gloria

y para el que no la sepa apreciar,

que imagine un mundo sin ella

así  despertará y la admirará.



En la cima de la montaña


Siento el comienzo de un mundo mejor.

Siento el latir de la Tierra en mi corazón.

Los tambores retumban al son del viento

y despejan la tempestad que mueve el aire y la mar.

 

Y los marineros miran desde su barco en ultramar.

Y los ciudadanos se refugian en sus casas de cristal.

Y yo, en lo alto de una montaña, alzo los brazos al cielo

sin que el agua me pueda llegar.

 

Y le grito al viento que despeje la tempestad

para que el Sol nos pueda llegar.

 

Y los colores se pintan en el firmamento 

dando un giro a la vida, un vuelco al corazón

cambiando para siempre ese ambiente oscuro y ennegrecido

a una claridad superior.

 

Son colores vivos e intensos,

que iluminan este mundo 

y reflejan el inicio de una vida mejor.



Siente la libertad de SER


Abro la ventana y respiro. Me da el viento en la cara. Siento su tacto frío, fuerte pero acogedor y mi mente empieza a pensar, a exigir, a necesitar...

 

Necesito correr, respirar, mirar el Sol y que me ilumine con sus rayos y su energía. Necesito ver las montañas, a los árboles agitándose con el viento. Quiero oír a los pájaros cantar todo e día, quiero ver las nubes, las estrellas. 

Necesito volar, y vuelo. Necesito imaginar, e imagino. Necesito verle, y le veo. Necesito sentirle, y le siento.

 

Quiero ver a los pájaros volar y volar con ellos. Quiero ver a los animales jugar y jugar con ellos. Quiero ver a  un niño reír y reír con él. Y cuando vea a alguien llorar, quiero darle mi alegría, mi fuerza, con todo mi       amor. Quiero dar sin recibir nada a cambio.

 

Quiero dar mis ojos a aquellos que no ven. Yo ya veo.

Quiero dar mis oídos a aquellos que no oyen

Quiero dar mis pies a aquellos que no andan. Yo vuelo.

 

Quiero que todos sean conscientes de todo lo que tienen y no aprovechan. Algunos tienen oídos y no escuchan. Tienen pies y no andan. Tienen brazos y no abrazan. Tienen boca y malgastan sus palabras. Tienen ojos y no ven. Tienen corazón y no aman.

Quiero dar de mi luz a todos ellos, y que empiecen a oír, a sentir, a ver.. pero no en el exterior, sino en su interior, para verle a él.