CUENTOS

La fuente de agua cristalina

Donde los árboles cantan yo me veo andando, con flores amarillas repartidas por mi cabello dorado. Hada es mi nombre, elfa de los bosques y dama de los sueños. Siempre he andado sola por estos senderos, únicamente me acompañan los pájaros y su canto bello. Cada tarde me siento en una roca y contemplo la puesta de sol, acompañada por cervatillos, zorros y alguna que otra flor. 

Son como llamaradas que van del cielo al fondo de nuestro corazón, en ese momento de pausa, tranquilidad y resplandor. Entonces suspiro, miro al cielo y sonrío, porque noto la presencia de miles de seres antes escondidos.

Mi cuerpo se ilumina, las florecillas de mi cabello se encienden y me veo volando, reflejada en el agua como estrella en el sol naciente.